Parlem deja el negocio eléctrico

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Parlem Telecom ha logrado estabilizar sus cuentas en 2023, alcanzando un beneficio operativo de 2 millones de euros y un crecimiento del 34% en ingresos, llegando a 49 millones de euros. La empresa venderá su división de energías renovables, Ecolium, para enfocarse en telecomunicaciones, donde ha crecido un 25% en servicios.

La operadora Parlem Telecom logró el año pasado estabilizar por fin su situación financiera, nueve años después de su fundación, al conseguir 2 millones de euros de beneficio operativo o EBITDA (frente a un resultado negativo de 2,2 millones en 2022). Los ingresos, por su parte, crecieron un 34%, hasta los 49 millones de euros, según explicaron su presidente y fundador Ernest Pérez-Mas y el director general Xavier Capellades, que avanzaron que el EBITDA crecerá también a un ritmo de dos dígitos este año y la facturación superará los 55 millones de euros.

La firma ha logrado en 2023 un crecimiento del 25% en los servicios de telecomunicaciones y va a dar marcha atrás en su apuesta por el mercado eléctrico, con la venta de los activos de la empresa de energías renovables Ecolium que adquirió en 2022. La operación se ha demostrado un lastre -“no ha tenido las sinergias que esperábamos”, explicó Pérez-Mas-, ya que aporta solo 4 millones de ingresos y genera un millón de EBITDA negativo. Su actividad se centra prácticamente en la instalación de placas solares. “Hemos recibido ofertas de fondos interesados en comprarla, y esperamos cerrar la venta este mismo año”.

El negocio de telecomunicaciones, en cambio, con 230.000 contratos (la mayoría de clientes contratan varios) le aporta 45 millones de ingresos y 3 de EBITDA. La operadora, explicó su presidente, ha despegado en la Comunidad Valenciana con su filial Aproop tras más de un año de difícil consolidación de las compras de operadores locales.

Parlem, aseguró su presidente, prevé realizar nuevas compras “pero nos vamos a centrar en empresas con las que compartamos valores”, que, aseguró, son los de la proximidad y el buen servicio, no low cost. Este modelo, explicó Capellades, permite que la empresa tenga un ARPU (ingresos por cliente) de 37 euros, más de un 10% por encima del año pasado, y una rotación (churn) del 1,21%, de las más bajas del sector.

“La consolidación del sector continuará, porque aún hay más de 60 operadores locales en Catalunya, y queremos ser activos en ese proceso”, explicó Pérez-Mas. Con todo, la prioridad del grupo es crecer en otras áreas geográficas “donde podamos replicar nuestro modelo, de proximidad y atención en la lengua propia”, aseguró el ejecutivo apuntando a otras comunidades autónomas, donde podría replicar el modelo de Valencia, creando con una marca propia.

La firma también desea crecer con adquisiciones de empresas de servicios digitales. “Nuestra ambición es convertirnos en empresa de referencia en Catalunya en servicios digitales tecnológicos, en áreas como ciberseguridad o programario en la nube” aseguró Capellades, especialmente para pymes y autónomos.

Por otra parte, Pérez-Mas cargó contra la entrada del estado en Telefónica. A su juicio, en un sector donde hay una amplia oferta privada, “es una idea nefasta gastar 2.500 millones de euros de fondos públicos” en esta compra en lugar de destinarlos a otros fines de utilidad social. A su juicio, además, la participación del estado en la empresa puede dar lugar a un “conflicto de intereses” en adjudicaciones de contratos públicos. “No todo el mundo va a jugar con las mismas cartas”, lamentó.

Noticia elaborada a partir del artículo original publicado en La Vanguardia

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